El tiempo pasa muy deprisa, parece que han pasado siglos desde que Alejandro y MªElena se pusieron en contacto conmigo, y apenas han pasado ocho meses.
Hace poco más de cinco meses, se casaban por lo civil en uno de los lugares más acogedores, íntimos, y románticos de Murcia. En el mismo lugar se llevó a cabo la celebración. La Casa de la Luz .
No conocía éste bonito lugar. Se trata de una preciosa y antigua fábrica de Seda, que data de 1804.
Fue una ceremonia íntima, y querían agradecer la compañía de familiares y amigos con un detalle artesano, natural y diferente.
Desde la fórmula hasta el packaging de sus jabones, todo fue completamente a medida.
La fórmula debería encajar en el ambiente de la celebración, y también encajar con el caracter de ellos dos. Celebrándose la boda en tal lugar, había dos ingredientes ideales para agregar a la base de Aceite de Oliva Virgen: La Seda o el Algodón.
El elegido por ellos fue el Aceite vegetal de Semilla de Algodón. Un aceite vegetal ligero, rico en vitamina E, y en ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, con un alto poder antioxidante... ésto hace que sea un gran aliado para el cuidado diario de la piel.
Éstos aceites vegetales que se presentaban en forma de jabón a medida, había que perfumarlos (pues por sí mismos no aportan aroma). ¡Y ahí estaba el aceite esencial de Ylang-Ylang!. El jabón sería el detalle que entregaran a las invitadas ¿y qué aceite esencial puro es más femenino, sensual, embriagador y elegante que el Ylang-Ylang? Para mi gusto y hasta ahora, ninguno. No había otro aceite esencial más ideal para perfumar nuestro jabón, ni había otro que encajara mejor con el caracter de Elena.
Decidida la fórmula, debíamos ponernos manos a la obra con el packaging. A Elena le encantan los estampados Damasco... Paredes de piedra, amplios ventanales, y la decoración de las mesas en blanco.
Encontrar las tonalidades para el estampado fue lo que más tiempo nos llevó. Tanto quedaban bien los colores vivos e intensos para aportar color a la celebración, como colores neutros y discretos. Después de algunas pruebas de colores, se decantaron por la combinación de beige-marrón.
¡Manos a la obra!
Todo estaba listo, y los jabones deberían salir del taller rumbo a Murcia.

Soy una mujer con una gran suerte, pues encuentro a personas como Alejandro y MªElena, que consiguen un ambiente de trabajo relajado, de confianza, cercano y amigable.
Trabajar con ellos ha sido un gustazo para mí, pues han estudiado cada uno de los consejos o ideas que les he propuesto, con una sonrisa (aunque como siempre ellos son los dueños de los jabones, y en quien recae la decisión final).
Agradezco a Alejandro y a MªElena su confianza en mi trabajo y en mi persona, y les deseo que la nueva etapa que han iniciado sea una de las más felices. ¡ENHORABUENA!
Espero que os haya gustado, y nos vemos en el próximo post!.